by
on
under
Permalink

COMENZANDO EL 2014 CON ENERGÍA. VÍA FERRATA EN LOS VADOS (GRANADA)

El día 2 de enero de 2014 y para inaugurar el año con un poco de deporte y emoción, Rafa “padre”, Jesús “Matarí” y la menda, decidimos madrugar e ir a Los Vados, provincia de Granada y muy cerquita de Motril. Los tres somos más escaladores que “ferrateros”, pero después de las fiestas navideñas, los mantecados, turrones y demás licorcillos que se dejan caer de vez en cuando, no están los cuerpos como para darles mucha caña. Así que decidimos hacer una vía ferrata a la que le teníamos ganas desde hace algunos meses. Ya llevábamos algunas semanas hablándolo Jesús y yo.

losvados1

Nos llamaba la atención está vía ferrata porque a diferencia de las demás que tienen línea de vida (un cable o cadena que se sitúa a lo largo de la vía y dónde vas anclándote para tener seguridad en caso de caída),  ésta se podía hacer sin disipadores o material específico para ferratas ya que no tiene esa línea de vida.
La forma de ir asegurado es llevando cintas express y cuerda e ir asegurando en las chapas que hay a lo largo de toda la vía con este material. Es decir, muy similar a la escalada deportiva pero con mucha menos dificultad. A pesar de ello, es una vía que disfrutamos mucho debido a la altura de la misma, unos 220m aproximadamente, y la verticalidad a partir del segundo largo. La sensación es increíble.

vados2

Comenzamos realizando los primeros largos de uno en uno. Montamos reuniones para asegurar a los que subían después y así fuimos turnándonos para que todos tuviésemos la oportunidad de abrir uno o varios largos.
A todos nos vino bien la experiencia, pero especialmente a mí ya que conozco la teoría de cómo montar reuniones en vías de varios largos, pero en la práctica no he tenido la posibilidad de hacerlo de forma autónoma y sin supervisión.
Era algo que me ponía nerviosa. Cualquier fallo puede suponer una caída y no estaba dispuesta a comenzar el año así, y mucho menos poner en peligro la seguridad de mis compañeros.
Así que fue cuestión de recordar con el apoyo de Rafa y Jesús, y ponerlo en práctica.

vados3

Fue ya después del tercer o cuarto largo cuando vimos que muchas personas que estaban haciendo la ferrata lo hacían al estilo alpino. Es decir, subían en ensamble y así todo resultaba mucho más rápido.
Viendo que nuestra cordada era de 3 personas y debíamos llevar dos cuerdas, decidimos cambiar para agilizar un poco. Los 3 estamos acostumbrados a escalar en mayor o menor grado, y la ferrata nos resultaba sencilla de ascender. Así que decidimos guardar una de las cuerdas y continuar con una sola.

La forma en que lo hicimos resultaba mucho más rápida y me atrevería a decir que más divertida, ya que no debíamos esperar tanto tiempo para llegar los tres a una reunión y desde ahí ascender de nuevo de uno en uno. Y así decidimos hacerlo durante los 3 últimos largos de la vía, donde la altura ya era bastante considerable,  entre 100m y 150m. Mirar hacia abajo y apreciar la sensación altura nos hacía sentir libres, estar allí arriba, sin ruidos, sin gente, sin preocuparnos del tiempo, sin estrés.

vados4

El primer de los 3 últimos largos lo abrió Jesús. Una vez llegó a la reunión y montó todo lo necesario, subimos Rafa y yo, manteniendo una distancia prudencial pero seguidos uno del otro. Jesús nos aseguraba desde arriba al igual que nosotros habíamos asegurado a él desde abajo mientras ascendía.
Resultó mucho más rápido tal y como habíamos imaginado al principio.

 Y para terminar, los dos últimos largos, tuve la suerte de poder abrirlos yo. Y no sé si fue quizás por eso por lo que me resultaron los más espectaculares. Ya a 200m la sensación de altura no debe adueñarse de ti. Pero a mí me hacía disfrutar el hecho de mirar hacia abajo y sentir esa sensación altura, ese patio y esa verticalidad.
Finalmente los 3 coincidimos en que esos dos últimos largos eran realmente los más alucinantes. Y no era solo por la altura, sino porque había algún paso que otro que te hacía perder el equilibrio y debías hacer fuerza con los brazos para poder continuar hacia arriba. También había otros pasos en los que había un poco de desplome e igualmente tenías que emplear algo de fuerza para seguir tirando.

Y ya después de casi 4 horas de escalada llegamos a la cima. Bastante cansados, pero satisfechos. Al principio no estábamos muy seguros de si esta experiencia nos iba a gustar o no, pues escalamos todos los fines de semana y el hecho de hacer una vía ferrata nos hacía pensar que se nos iba a quedar corta.

Disfrutamos mucho y ahora tocaba bajar. Aunque habíamos leído y comprobado que esta vía estaba preparada para ser rapelada, decidimos bajar a pie porque además de ser más seguro, también iba a ser más rápido. 1 hora de bajada a pie y listos para  zamparnos esos ricos bocadillos que nos íbamos a preparar.

Buen comienzo del año y una nueva experiencia para los tres mosqueteros motivados que decidimos madrugar un día 2 de enero. Ahora sólo tenemos que volver y aprovechar para practicar escalada deportiva en aquella zona. Eso sí, tenemos claro cuál va a ser nuestra vía de calentamiento, 220 metros y listos para escalar lo que se nos presente.

Y con esto y un bizcocho… ¡¡¡FELIZ AÑO FRIKIAVENTUREROS!!! Esperamos poder compartir muchas más experiencias en 2014.

Deja un comentario